1 Médico internista. Profesor principal. Hospital Nacional Arzobispo Loayza. Universidad Peruana Cayetano Heredia.
RecoRdando a Felipe pinglo alva,
el BaRdo inmoRtal
Recalling to Felipe Pinglo Alva, The Immortal Bard
Oscar G. PamO reyna
1
Felipe Pinglo Alva (1899-1936)
IntrOduccIón
H
ablar de Felipe Pinglo signica referirse
a la música criolla, al vals peruano, a la
vida del hombre común del Cercado
de Lima nisecular del siglo XIX y primeras
décadas del siglo XX, de esa Lima que se fue,
de aquel submundo de las familias de obreros
y trabajadores manuales, y también de la
incipiente clase media.
Hablar de Pinglo es referirse básicamente al
vals ya que este fue el género que cultivó de
manera preferencial. Pinglo fue compositor,
cantautor y poeta; y, le compuso al amor y al
desamor, a los viejos tiempos y a la modernidad,
a la alegría y a la tristeza, a la vida misma aún
en sus nimiedades.
La versión que se presenta es un resumen de la
vida y obra de Pinglo desde el punto de vista
histórico social.
(1)
1 Los trabajos de Sarmiento y Borras, ver la bibliografía,
son excelentes estudios analíticos de la letra y música en las
composiciones de Pinglo.
el Perú y el mundO que cOnOcIó PInGlO
Pinglo nació cuando el Perú restañaba sus
heridas a consecuencia de la infausta Guerra
del Pacíco. Le tocó vivir un país que entraba
en la modernidad y que se vería sacudido por
grandes reclamos sociales.
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El alumbrado eléctrico público había llegado
a Lima en 1886 y el tranvía eléctrico entró en
funciones en 1906. Los automóviles empezaron
a circular en Lima, el primero lo hizo en 1903.
Y, en 1925 se inició la transmisión radial.
En lo político, el país salía del militarismo para
entrar en sucesivos gobiernos democráticos
con una aparente estabilidad política y de
crecimiento económico: Nicolás de Piérola
(1895-1899), Eduardo López de Romaña (1899-
1903), Manuel Candamo (1903- 1904), Serapio
Calderón 1904, José Pardo (1904-1908), Augusto
Leguía (1908-1912), Guillermo Billinghurst
(1912-1914), Oscar Benavides (1914-1915)
y José Pardo (1915-1919). Estos gobiernos
elegidos por la oligarquía nacional fue lo
que el historiador Jorge Basadre denominó la
República Aristocrática, período caracterizado
por la agroexportación como principal fuente
de ingreso del país, por la dependencia del
capital inglés, por la incipiente minería y
explotación del petróleo, por un centralismo a
ultranza y un total desinterés por el Perú rural.
Fueron décadas en que el Perú solo se miraba
el ombligo.
Las décadas siguientes se caracterizaron por
gobiernos dictatoriales, gobiernos de facto y
retornos democráticos: Augusto Leguía (1919-
1930), Luis Sánchez Cerro (1930-1931 y 1931-
1933), Oscar Benavides (1933-1939) y Manuel
Prado (1939-1945). Este período se caracterizó
por la gradual dependencia del capital
norteamericano y los grandes empréstitos.
Los estudiantes universitarios hicieron eco del
Grito de Córdoba y la Reforma Universitaria
de 1918. Se fundó la primera universidad
particular, la Ponticia Universidad Católica
del Perú, en 1917. Los diversas y sucesivas
revueltas de los estudiantes universitarios
sanmarquinos reformistas y contra los
gobiernos de turno devinieron en la clausura
de la universidad en 1932-1935.
Los movimientos de los trabajadores
consiguieron la jornada laboral de ocho horas.
La respuesta a la oligarquía generó la fundación
de la Alianza Popular Revolucionaria (APRA)
en 1924 por Víctor Raúl Haya de la Torre y del
Partido Socialista del Perú en 1929 por José
Carlos Mariátegui. La matanza de los apristas
sublevados de Trujillo en 1932 (“El año de la
barbarie”) por las fuerzas militares durante el
gobierno de Sánchez Cerro.
Se delimitaron las fronteras con nuestros
vecinos: Tratado de Límites con Brasil y Bolivia
en 1909. Tacna fue devuelto por Chile al Perú
en 1929, perdiéndose denitivamente Arica y
Tarapacá. Conicto con Colombia y pérdida
de Leticia en 1935. Conicto con Ecuador en
1941.
En lo internacional, ocurrieron notables
acontecimientos como la Primera Guerra
Mundial, de 1914-1919; la pandemia de la
“Gripe Española, de 1919-1923; el “crack” de
la Bolsa de Nueva York y sus repercusiones a
nivel mundial e; la Guerra Civil Española, de
1936-1939; y, la Segunda Guerra Mundial, de
1939-1945.
la músIca crIOlla
La música criolla, para algunos autores solo
se reere al valse o vals y la polka o polca.
Después fueron incorporados otros géneros:
zamacueca, marinera, tondero, festejo, landó,
entre otros. Por su origen, la música criolla es
música costeña, o música limeña, hablando
estrictamente. Esta sería, después, música
nacional o música peruana.
Se dice y se escribe vals o valse. Lo de criollo
enfatiza en su nacimiento en estas tierras, pero
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es suciente decir vals o valse en lugar de vals
criollo, a no ser que se requiera enfatizar en
su origen. Algunos preeren valse antes que
vals; y, los verdaderos criollos jamás dijeron o
aceptaron el diminutivo valsecito criollo” ya
que para ellos el valse es un sentimiento de
amor o, mejor aún, de tristeza, de la negritud
del barrio de Malambo (Rímac) tal como los
blues de los negros norteamericanos.
(2)
Entre nosotros, y entre otras acepciones, criollo
es el “cultor que escucha, conoce su historia
musical y comprende una variedad de géneros,
como los valses, las polcas, las marineras, los
tonderos, las zañas, entre otros.”
(3)
El vals tiene su origen en el waltz que llegó de
Europa al Perú en principios del siglo XIX, que
bailado en los salones de la clase acomodada
se fue modicando hasta tomar forma del
vals que conocemos y bailado entre la clase
pobre, y que de grandes desplazamientos en
amplios salones pasó a pequeños pasos con
cierto balanceo corporal.
(4)
Si bien conserva
el tres por cuarto del vals vienés tiene mayor
inuencia de la mazurca, de la jota aragonesa y
algunos giros de la zarzuela y la ópera italiana
ligera, con el agregado de la música negra.
(5)
Y, por la coreografía, el vals criollo también se
parece a la mazurca antes que a la jota. Nuestro
vals criollo se formó en las últimas décadas del
siglo XIX y fue consolidándose como género
musical en las primeras décadas del siglo XX.
Este fenómeno también sucedió en México,
Centroamérica, Ecuador, Chile, Uruguay y
Argentina, con marcadas variantes locales que
los distinguieron.
Por jarana se entiende una diversión bulliciosa
y alborotada, aunque los antiguos cultores de
la música criolla lo emplearon como sinónimo
2 Acosta Ojeda, Manuel. 2015: 110.
3 Cáceres Álvarez, Luis. 2017:60.
4 Acosta Ojeda, Manuel. Op. cit. 2015: 105-110.
5 Jáuregui, Eloy. 2011:30.
de marinera.
(6)
La jarana que se celebraba por
un cumpleaños duraba por lo menos siete días:
la antevíspera, la víspera, el santo, la joroba,
la corcova, el respinguete y el anda y vete.
(7)
Hubo quienes celebraban dos días más: la
octava y la novena (“de las comadres”).
(8)
Y,
entre la víspera y el santo, a la medianoche,
se llevaba a cabo la serenata, donde un grupo
de allegados con voz y guitarras saludaban al
santo por la llegada de su cumpleaños. Seguía
el convite del santo, esto es comida y bebida,
y también unos bailes. Para los moderados,
la jarana tenía cuatro fechas: serenata, santo,
corcova y recorcova.
(9)
El vals, y por ende el criollismo, nació en los
Barrios Altos, el sector este del Cercado, y se
extendió hacia el barrio del Cuartel Primero
o Monserrate, Malambo o el Rímac (“Bajo el
puente”) y el nuevo distrito de La Victoria.
Posteriormente, comprendería los distritos de
Breña, Lince y a la ciudad portuaria del Callao,
siempre sectores populosos. A mediados de
la década de 1930 tendría difusión nacional
gracias a las radioemisoras.
La población de estos barrios era mestiza,
pero este mestizaje, aunque no exclusivo, fue
mayor con los afrodescendientes que con los
andinos y los chinos. Estos últimos habían
llegado a las ciudades de la costa peruana en
1849 y los andinos recién “bajarían a Lima”
en la década de 1950, lo que se llamaría el
“desborde popular”.
(10)
Nunca fue más cierto
aquella frase de autor anónimo “En el Perú,
quien no tiene de inga tiene de mandinga”.
Con los afrodescendientes, ya no se usaba
6 Chocano Paredes, Rodrigo. 2012: 40.
7 Cáceres Álvarez, Luis. 2017:16.
8 ¿Cómo se celebraban los cumpleaños en la Lima de antaño?
https://blog.derrama.org.pe/como-se-celebraban-los-
cumpleanos-en-la-lima-de-antano/
9 Durand Flórez, José. 1995: 32.
10 Alusión a la obra del antropólogo peruano José Matos Mar
(1921-2015): Desborde Popular y Crisis del Estado (1980).
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la clasicación racial colonial de zambo,
mulato, cuarterón quinterón, etc.; ahora, eran,
simplemente, “zambo”, “negro”, “moreno”,
“sacalagua”, “del pelo”. Y, para las otras
pieles había “chino”, “achinado”, “del ojo”; y,
“cholo”, “serrano”, “paisano”, “blanquiñoso”,
“blanquito”, etc. Estas denominaciones tenían
signicados que iban desde lo amical hasta
lo peyorativo, dependiendo del contexto de
cuándo y cómo se decían. Además, no siempre
los individuos se reconocían como tales y
muchas veces decían ser “blancos” antes que
“mestizos”. Por otro lado, el tener ancestros
en la ciudad capital o no tenerlos ya hacía
un distingo: “limeños” y “provincianos”.
Estos últimos eran “costeños”, “serranos” y
“chunchos” o “charapas” según su procedencia
de la costa, sierra y selva, respectivamente.
El criollismo era una forma de vida. El
trabajador, luego de la jornada laboral, se
reunía con sus amigos en casa de uno de
ellos, esto era alternante, en los callejones y
solares, para rasgar una guitarra, idealmente
una primera y una segunda, y una voz, lo que
era suciente para cantar los viejos valses y
los nuevos.
(11)
Las casas, casas de vecindad,
eran precarias en espacio y en los servicios
higiénicos, “callejón de un solo caño”.
(12)
Había
comida y se solía beber ron, que era la bebida
alcohólica de moda y por ser barata.
(13)
Muchas
veces estas reuniones terminaban después de
11 Para el vals, el cajón fue incorporado a nes de la década de
1940.
12 No existía una marcada segregación residencial. La “gente
decente” vivía en el centro de Lima pero también era común
la existencia de casas señoriales al costado de callejones en los
sectores aledaños, lo que era frecuente en el Cuartel Quinto de
la ciudad, que era el área denominada Barrios Altos. Lo de
“altos” se reere a que las viviendas estaban situadas en la
parte alta o elevada de la ciudad.
13 La producción del aguardiente de caña (“cañazo”) era mayor
que la del aguardiente de uva (pisco). El “cañazo” solía se
rebajado con agua gaseosa. El pisco también, así: “res” (pisco
quebranta con ginger ale, limón y hielo). Por otro lado, la “lija”
era un vino corriente (“rascabuche”) mezclado con agua
gaseosa. Pero, también se tomaba el pisco y el ron puros.
la medianoche y la idea era pasarla bien, no
emborracharse. Por supuesto que algunas
veces hubo excesos y esto fue lo que le dio
una pátina de bohemia a la jarana pero que en
realidad no lo fue, o lo fue parcialmente, por una
sencilla razón: en la mañana siguiente había
que trabajar. Por esto, repito, el criollismo fue
una forma de vida de la clase trabajadora, no
teniendo o habiendo muy pocas maneras para
distraerse de los agobios de la vida cotidiana.
Por otro lado, las clases alta y media, y la
popular también, se divertían con la música
de moda, la foránea, especialmente de la
norteamericana (fox trot, one step, charleston) y
el tango.
Se resalta la gura de Alejandro Ayarza
Morales, “Karamanduka” (1884-1955), militar
y compositor, quien fue un díscolo personaje
de la clase alta que con un grupo de congéneres
formó el grupo “La Palizada” y se dedicó a
disfrutar y, con ello, propalar la música criolla.
Su hermana, Mercedes Ayarza Morales (1881-
1969), fue una notable concertista de piano,
profesora de música y canto, compositora y
recopiladora del acervo criollo, como de los
“pregones”, entre otros.
Otro hecho importante de la época fue
cuando los intérpretes Eduardo Montes
Rivas y César Augusto Manrique fueron
invitados por la Columbia Phonograph &
Company a sus estudios en Nueva York,
EE.UU., a donde viajaron en noviembre
de 1911. Montes y Manrique hicieron 182
grabaciones: 31 marineras, 9 tonderos, 20
valses, 2 mazurkas, 7 polcas, 41 yaravíes, 31
tristes, 23 canciones y 8 piezas teatrales, más
10 piezas para bandas.
(14)
Por esta pequeña
proporción de valses grabados, algunos
autores consideran que Montes y Manrique no
fueron los verdaderos “Padres del criollismo”
14 Rohner, Fred. 2018:321-332.